En plan exhibicionista muestro un trozo del escritorio de mi portátil. Sólo un trozo. El resto es una pura cama sin hacer: carpetas vacías con títulos que no recuerdo haber puesto, accesos directos a programas que no sé qué hacen por mí, documentos colgando que esperan su archivo…
15 º a las doce menos cuarto. Ya no me tengo que vestir y desvestir entre gritos laputaqueparió, etecé. Nunca pensé que un invierno podría encabronarme tanto. Fonollosa, para dulcificar.
Rambla de Santa Mònica 4
La ciudad está llena de caminos.
Todos son buenos para escapar de ella.
No importa adónde vaya. En cualquier lado
hay sendas que conducen a otra parte.
El lugar nunca importa. Es otro sitio
-otro siempre- el objeto de mi viaje.
José María Fonollosa
Ciudad del Hombre: Barcelona

3 dicen cosas:
Qué moderno y servicial tu escritorio, SDUC. El mío, en cambio, entre todo el caos de carpetas, sólo me da la hora y de mala manera, en una esquina inferior.
¿De mala manera? No toleraría yo eso.
Saludos,
SDUC
es usted una exibicionista en toda regla. Enseñar el reloj de su ordenador, eso es como enseñar un pecho.
Off the record: No sé qué mandar al mc este año)
Publicar un comentario en la entrada