martes, 26 de mayo de 2009

El año del buey


2009 ha sido declarado por la ONU ‘año de la astronomía’. No sé cómo se acuerdan los años monotemáticos. Me imagino que habrá un bombo gigantesco que contiene todos los temas que son susceptibles de reinar un año y que éste es movido por un motor que funciona tirando de energía nuclear. Después de muchas vueltas el bombo se para y sale una bola diminuta –clonck- que va a parar a manos de un señor trajeado que por fin dice a la humanidad qué es lo que se celebrará en todos los lugares del mundo durante los próximos trescientos sesenta y cinco días. Las caras serán de satisfacción cuando salga algo sencillo como ‘matemáticas’ o ‘planeta tierra’ y de circunstancias –‘¿quién ha metido esto?’- cuando salga ‘heliofísica’ o ‘fibras naturales’. Pero volviendo a la astronomía, que es lo que me tiene realmente fascinada, me pregunto cómo es posible que al leer la página diaria que El País dedica a la astronomía encuentre cierta paz espiritual similar a la que podía encontrar en misa de ocho, mil años ha. Los textos son absolutamente místicos, invitan al recogimiento interior y exigen férrea fe por parte de los lectores. Leo ‘Marte era húmedo y frío’ y lo creo a pie juntillas, tal y como podía creer a mi catequista cuando nos leía un fragmento del Antiguo Testamento. Ojeo el reportaje sobre el asteroide Apofis titulado ‘La amenaza viene del espacio’ y es volver a sentir ese familiar temor apocalíptico. Me sumerjo en ‘Grandes nombres de la astronomía. Conozca las vidas de los científicos que transformaron la visión del mundo’ y encuentro que no es más que la remasterización de ‘Vidas ejemplares’. Quien no tiene una vida metafísica es porque no quiere.


Este cúmulo, compuesto por unas 500 estrellas, está situado a unos 450 años luz de la Tierra y tiene un diámetro de unos 12 años luz. No lo discuto.




Ida Vitale, estelar.



Tortuga



…and ligthed
the little O, the earth…
W. Shakespeare



La velocísima tortuga ya puesta en órbita
se inclina –cómo dudarlo-
a desdeñar el lento mundo,
mota dormida en su rutina,
que allá en el suelo de la noche
gira en su calma,
como si fuese dable olvidar
que en las lagunas del alto cielo,
yo,
la tortuga,
reino sola.

Ida Vitale

(De Léxico de afinidades)

lunes, 13 de abril de 2009

Nuevas cartografías


Igual que antes comenzaba cualquier cosa diciendo “ya sé que el office no es original”, ahora no hay línea que no empiece con un “bah, esto es sólo una tontería”. Hecha la advertencia, puedo seguir.

Como siempre, he padecido la Semana Santa que he querido: sin poder entrar o salir por el Amor, el Rescate o el Calvario –metafórica y literalmente todo-. Con este plan, decidí irme cantando bajito en busca de suelo no urbanizable de especial protección –comúnmente llamado “campo”-, aunque el chirrido rueda-cera-asfalto jodiera un poco mis silenciosos propósitos. Llegué, protagonicé un remake del almendro en plena primavera, dije “hola, padres: hay Semana Santa ahí abajo: asilo”, y me instalé con todos mis bártulos. Aquí cada uno va a su aire, coge espárragos, pasea, duerme, lee, programa, nada o nada de nada, sin que nadie diga ni pío. A mil metros sobre el mar y con una conexión a internet que pende de un hilo o microonda, leo los periódicos digitales, que quizás por la altura me parecen más fantásticos que nunca. Hace dos días leía que apenas 118 kilómetros más arriba–uno menos para mí por estar en lo alto de este cerro- se encuentra la frontera del espacio. Oh Hubble. Stop. Que nadie siga leyendo. Una pausa para pensar que a sólo 118 kilómetros está la frontera del espacio. Flipante. Ahora sí, continúo. Dice la noticia que todo este tinglado permitirá estudiar los fenómenos físicos que dan lugar a las auroras. Bueno, me parece bien, creo que últimamente hay mucha estafa con todo esto, ya se sabe, mucha aurora photoshopeada de fondo de escritorio; merece la pena aclarar este asunto cuanto antes, sin duda. Por favor, no más tuning interestelar y que se mida con la mayor precisión posible los límites de esta frontera planetaria. Yo, a falta de una cinta métrica apta para este fin, he medido con google earth esos 118 kilómetros de acá y para allá para ver dónde me planta la nueva medida espacial, por si pudiera aclararme algo. He comprobado que a una frontera del espacio se encuentra Sotogrande o Albolote. Más allá, dicen, sólo los violentos flujos espaciales a más de mil kilómetros por hora. Otro silencio. ¿De qué calibre serán allí los portazos? (Ya advertí que era una tontería).




"¿Verdadera aurora?", 2009

Sin pamplinas, Don Ángel González.




Preámbulo a un silencio

Porque se tiene conciencia de la inutilidad de tantas cosas
a veces uno se sienta tranquilamente a la sombra de un árbol
-en verano-
y se calla.

(¿Dije tranquilamente?: falso, falso:
uno se sienta inquieto haciendo extraños gestos,
pisoteando las hojas abatidas
por la furia de un otoño sombrío,
destrozando con los dedos el cartón inocente de una caja de
fósforos,
mordiendo injustamente las uñas de esos dedos,
escupiendo en los charcos invernales,
golpeando con el puño cerrado la piel rugosa de las casas que
permanecen indiferentes al paso de la primavera,
una primavera urbana que asoma con timidez los flecos de
sus cabellos verdes allá arriba,
detrás del zinc oscuro de los canalones,
levemente arraigada a la materia efímera de las tejas a punto
de ser polvo.)

Eso es cierto, tan cierto
como que tengo un nombre con alas celestiales,
arcangélico nombre que a nada corresponde:
Ángel,
me dicen,
y yo me levanto
disciplinado y recto
con las alas mordidas
-quiero decir: las uñas-
y sonrío y me callo porque, en último extremo,
uno tiene conciencia
de la inutilidad de todas las palabras.

lunes, 6 de abril de 2009

En abril: sopa (de poetes)

A ver cómo retomo esto…

—Leed, pues, estos versos —concedió el Rey.
El Conejo Blanco se caló las gafas y preguntó:
—¿Por dónde quiere su Majestad que comience?
—Comienza por el comienzo —le dijo el Rey, con toda gravedad—; continúa con la continuación y finaliza en el final. Y luego párate.

Sin proponérmelo, cojo el hilo donde lo dejé, más o menos. Lo primero es lo primero: las gracias a los soperos. Mil quinientas gracias por ese patocuchara que ya he puesto ahí al lado, junto a mis lemas domésticos. Un honor. Continúo con las disculpas por este silencio prolongado, creo que no tengo excusa. Y finalizo con un “intentaré ser lo aplicada que solía y tal”. Me paro.

Besos a punta pala,

SDUC

domingo, 1 de febrero de 2009

De infamias y estufas. (Robert Walser)


Estoy hasta las narices de leer en las solapas de los libros que el autor tenía la pelota empeñada en un quinto piso. Ha llegado la cosa a un punto en el que sólo me sorprendo cuando de la lectura de la biografía deduzco que el escritor gozaba de una razonable y vulgar salud mental. Que ya está bien, que es como pedir con un perro, por favor. Que voy a comprar el libro sí o sí, no hace falta entrar en las flaquezas y miserias de la gente. Digo todo esto porque hamo a Robert Walser y me he topado esta noche con lo siguiente:


“Vida de poeta”, Ed. Alfaguara, Robert Walser (texto íntegro):


Nació en Biel (Suiza) en 1878. Con permanentes problemas económicos y sin un trabajo estable, vivirá en Stuttgart, Zúrich, Berlín y Berna. A partir de 1925 se manifiestan en él los primeros síntomas de su locura: alucinaciones, terrores nocturnos, embriaguez y agresividad. En 1929 ingresa en el manicomio de Wandau. Morirá en Herisau, durante un paseo, el día de Navidad de 1956.


Vamos a ver. ¿Quién ha redactado esto? ¿Su despechado psiquiatra porque le dejó a deber las tres últimas consultas o un ex-redactor de Pronto –murió dando un paseíto el día de Navidad-?

Afortunadamente, en el interior…


Discurso a una estufa


Una vez pronuncié un discurso a una estufa y quisiera transcribirlo aquí hasta donde lo recuerdo de memoria.
Asaltado por toda suerte de pensamientos iba un día de un extremo a otro de mi habitación. En cierto modo me había extraviado, perdido, y hacía grandes esfuerzos por orientarme de nuevo, lo cual me costaba numerosos suspiros; era, eso sí, absolutamente incapaz de disimular que estaba angustiado.
Y entonces vi a la estufa sonreír sarcásticamente desde su imperturbable quietud estufesca.
“A ti no te afecta nada”, le grité furioso y con sincera indignación, “no estás sometida a ningún tipo de excitación. La inquietud no te atormenta ni te afligen las calamidades.”
“¿No es acaso cierto, so pasmona e insensible majadera, que al no tener capacidad ni, por lo tanto, necesidad alguna de moverte, te imaginas que vales una enormidad?
“Como eres una pasmona burda e insensible, te crees grande.
“¡Vaya grandeza!
“Como desconoces cualquier tipo de tentación, te crees una mujer modelo.
“¡Vaya feminidad!
“No sentir nada, contonearse como una osa gruñona o una elefanta parece ser tu concepto de feminidad.
“Como nunca en tu vida has pensado en algo más profundo, tienes el descaro de burlarte insensatamente de quienes deben enfrentarse a toda suerte de dudas y escrúpulos.
“¡Valiente amiga eres tú!
“Es muy evidente que, hasta ahora, el mundo te ha echado en falta. En ti y en tus semejantes bien puede confiar el mundo.
“Como no necesitas luchar ni combatir, te consideras perfecta.
“Como nunca has condescendido en nada ni te has dejado ver allí donde hombres y corazones son puestos a prueba, te figuras estar libre de toda flaqueza, por lo que te permites señalar con el dedo a quienes, arriesgándose a entrar en el campo de batalla, sacan a la luz sus flaquezas y errores.
“Cobarde rebosante de energías que no se atreve a moverse para no tener que revelar dónde están sus defectos: avergüénzate de no haber tenido que avergonzarte jamás ni un poquito; quien no sabe lo que es dedicarse a una causa justa tiene el corazón cubierto de grasa y la buena voluntad asfixiada.
“Quiero que sepas que más que cualquier buena reputación me importa mi tarea, para mí más importante que la necia fama de no haberse equivocado nunca.
“Quien nunca se equivoca es probable que jamás haya hecho nada bueno”.


R. Walser







"La femme infame", 2009

jueves, 29 de enero de 2009

29/01/2009 (Mi escritorio)




En plan exhibicionista muestro un trozo del escritorio de mi portátil. Sólo un trozo. El resto es una pura cama sin hacer: carpetas vacías con títulos que no recuerdo haber puesto, accesos directos a programas que no sé qué hacen por mí, documentos colgando que esperan su archivo…

15 º a las doce menos cuarto. Ya no me tengo que vestir y desvestir entre gritos laputaqueparió, etecé. Nunca pensé que un invierno podría encabronarme tanto. Fonollosa, para dulcificar.


Rambla de Santa Mònica 4

La ciudad está llena de caminos.
Todos son buenos para escapar de ella.

No importa adónde vaya. En cualquier lado
hay sendas que conducen a otra parte.

El lugar nunca importa. Es otro sitio
-otro siempre- el objeto de mi viaje.



José María Fonollosa
Ciudad del Hombre: Barcelona

lunes, 26 de enero de 2009

Olas y abrigos

Sobrevivo a las cinco olas de frío que dicen que hemos padecido hasta el momento; creo que, sencillamente, podrían decir que estamos pasando un invierno muy puto, sin más, pero esos detalles gustan, rellenan páginas de diarios y, para el que viva en comunidad con ascensor, le da la conversación suficiente para pasar el trance con el vecino que se tercie hasta que Otis abra la puerta. Seis grados, cinco olas. Calcetín, otro, camiseta, pantalón -¿lobo, estás…?-, camisa, chaqueta, bufanda, abrigo. Frío.

Además de coger las escaleras siempre –por razones que dan para un ensayo-, estos días he estado leyendo a un austriaco que me ha encantado: Erich Fried. Cosas como este poema a un huevo-cebolla, con trama y desenlace sorprendentes que no destripo:

Cuando pelaba el huevo
que a pesar del agua fría
casi me quemaba los dedos
encontré una segunda
cáscara,
un huevo en el huevo
y demasiado caliente:
Soplar no servía.
Tuve que esperar
y mientras tanto
se me quitó el hambre

(…)


Vuelvo al frío de los mismísimos y dejo un malentendido ilustrado, si es que se puede.


Malentendido de dos surrealistas

Para Katja Hajek



“está lloviendo”
dijo
“unos hombres con abrigos negros
están pasando por allí”
dijo

pero Magritte
ya no la oía
tan bien
(porque lo dijo años después
de su muerte)

Con lo que no oyó
sus cuatro últimas palabras
y sólo entendió
“está lloviendo hombres con abrigos negros”
Y lo pintó



Erich Fried
"Es lo que es"
La poesía, señor hígado


sábado, 17 de enero de 2009

Un ludópata en casa: consejos inútiles

Tiro de la manta:

Todos mis conocidos viven entregados en cuerpo y alma al vicio.

Sí, incluyo a mi santa madre, primas, suegra, hermano, amigos, cuñadas y parientes colaterales hasta el tercer grado. Desde que vendieron sus almas a la desquiciante PS3, a la mortal X-BOX o al ludopatizador de madres, tías y abuelas DS estos individuos ni duermen, ni pintan, ni escriben, ni hacen croché, ni siguen indagando sobre los flecos del 11-M. Terrible, sí. Sus vidas giran ahora en torno a un juego de bolitas que se agrupan por colores y/o un rollo psicotécnico disfrazado de eficaz antídoto contra el alzhéimer.

Pero hay que empatizar cuanto antes, por eso, si en su casa se ha instalado un yonqui del entretenimiento virtual, por favor –le habla la sufrida voz de la experiencia- no trate de pedirle que le pase la consola para echar una partidita rápida ya que, ante este brutal estímulo-petición-amenaza, es posible que colapse, fulmine con su mirada láser al primer ser vivo que se le cruce o, en un momento dado, le dé un repaso a sus muertos más frescos, que pueden coincidir plenamente con los suyos si se trata de alguien con quien comparte ADN. Tampoco –esto es importante y es fácil caer- debe mencionarse la posibilidad de pulsar la tecla “pause” para interrumpir su gozo y poner por delante un plato de comida caliente porque, al parecer, ellos leen “apocalipsis” en ese botón – es una especie de dislexia aún poco estudiada-. No lo podemos olvidar: el paso de pantallas y un enchufe cerca para recargar baterías y mandos componen el sustento de estas criaturas. Bueno, eso y un poco de comprensión, porque al fin y al cabo están jugando un partido de fútbol decisivo en la historia del deporte, degollando mendigos y frailes en pleno medievo o, en el mejor de los casos, extorsionando narcos en Brasil.

Amor, ¿ha caído ya el cártel?

El maridoquenotengo, recuperándose aún de la malaria, salda cuentas mientras preparo una dorada sobre lecho de patatas y tomates. 2009

lunes, 5 de enero de 2009

Ascó-Vandellòs: la serie



Llevo un año siguiendo esa novela por entregas que está siendo Ascó-Vandellós, sucesos nucleares paranormales al minuto. Algo mágico se cuece allí. Las noticias parecen sacadas del guión de una película serie B ambientada en una versión distópica de la Tarragona del siglo XXXV, con explicaciones técnicas que uno da por buenas al no alcanzar a comprenderlas ni remotamente. Casi no necesita tuneo (en verde mis añadidos, el resto: literal copiaypega). En plan serie, la cosa podría ser tal que así:



Escena XXIII



Scott (típico personaje que llega apresurado y jadeante con noticias):

“Señor, el conducto de ventilación de la nuclear de Ascó I aún contiene partículas radiactivas de, presuntamente, la fuga de 2007”.


Roger (comandante a cargo de la cochambre):
“Imposible”.



Scott (recuperando poco a poco el aliento):
“Comandante, acabamos de encontrar un antiguo informe de la Asociación Ascó Vandellòs que dice que
en Ascó II se observó el 13 de diciembre que el caudalímetro situado en la línea de suministro al generador de vapor A estaba mal calibrado, tras la realización de la prueba de los caudalímetros de agua de alimentación auxiliar a los generadores de vapor y el análisis de los datos de la misma. Además, la piscina de combustible gastado de la central, propiedad de Endesa e Iberdrola, sufre escapes de hasta un litro por semana, según se ha detectado en la prueba de fugas. Peter considera que estas pérdidas son pequeñas y están bajo control porque no salen al exterior. Pese a ello, no logra repararlas. La fuga se arrastra desde hace al menos cuatro meses y no se resolverá, como mínimo, hasta la próxima primavera”.


Roger (con el ceño fruncido ante esta papeleta):

“Estamos perdidos, Scott. Los ecologistas apuntan que la sucesión de averías revela flaquezas de seguridad en Ascó y Vandellòs. Tendremos que realizar fuera de plazo la comprobación del sellado de una de las dos entradas de personal al edificio de contención”.



Fin del capítulo. Avance del siguiente:

Voz en off: ¿Podrán comprobar el sellado de una de las dos entradas de personal al edificio de contención? (Ráfaga de imágenes de la central desde varios ángulos con la eterna musiquilla de cabecera).


Voz en off: ¿Conseguirá Peter, antes de la primavera, controlar los escapes detectados en la prueba de fugas? (Ráfaga de imágenes: la central –otra vez-, almendros en flor en el Valle del Jerte y primer plano de Peter sudando como un pollo con cara de preocupación).

lunes, 29 de diciembre de 2008

20.000 kilómetros de cableado submarino

Cableado submarino de telecomunicaciones. O «el mundo a un click: velocidad punta», 2008



Leí esta noticia hace una semana: La ruptura de tres cables submarinos deja a Egipto sin Internet. Hace años guardaba recortes de periódicos en cajones, carpetas o libros, según la clasificación que hiciera. Ahora guardo enlaces en una carpeta que creé en «favoritos». No ocupan nada, no amarillean, pero estas noticias, por algo, me parecen más bien sospechosas. Es posible que la página que está buscando se haya eliminado, que haya cambiado su nombre o que no esté disponible temporalmente. Nuevas contingencias. Vuelvo a los tres cables submarinos rotos en Egipto. En plena era wireless, en el siglo del bluetooth –buscando dispositivos activos, elisabeth23, nokia6110, buscando-, los satélites que antes fotografiaban los titulares del periódico de cualquier señor sentado en un banco del parque ahora sintonizan con nitidez absoluta el pensamiento emitido al aire libre. Oh, Orwell. Que tres cables submarinos de punta a punta conecten físicamente algo-con-algo devuelve la fe a cualquiera que de pequeño imaginara que los ángulos de los muebles conectaban con los ángulos de otros muebles por un hilo muy fino que había que evitar pisar.



«Vectorial elevation», Rafael Lozano-Hemmer



«Vectorial Elevation», Rafael Lozano-Hemmer





Yo enfoco la programación como si fuera escritura creativa. No empiezo con un diagrama de flujo. Empiezo con un bucle simple y luego observo cómo afectan pequeños cambios en el código al resultado visual. Nunca planifico qué hará el código exactamente, y a menudo acabo incorporando algo que no había anticipado pero que el código ha hecho durante las pruebas.

John F. Simon Jr.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Sinestesia matinal

A las 8:17 sonó el pan. Rebanada con mantequilla. ¿Naranjas? No quedan. A beber ficción: tetrabrick al canto.




Sabe, lo juro, a escalera mecánica.

---

Post el post:

- Un poco escueto, ¿no?
- Es todo lo que tengo que decir.

martes, 9 de diciembre de 2008

Nuevos conjuros

Puente de la Inmaculada. No tengo belén ni ganas. Bajé por azúcar al chino de calle la victoria y vi una caja de luces, cuatro euros, y un peluche-noel, sesenta céntimos. Recuerdo que de pequeña -no sé, cinco años- una tarde, al bajar del autobús escolar, mi madre me contó que había tenido una charla con los peluches y que se querían ir de la casa porque mi hermano y yo no jugábamos ya con ellos. Flipé, no porque hablaran, cosa que me parecía bien, sino porque se había gestado una revuelta a mis espaldas sin dar antes ni un pequeño ultimátum. Tras duras negociaciones, el oso burdeos -instigador de la movida-, caperucita cabezona, la muñeca yugoslava y otros decidieron quedarse con nosotros un tiempo. Diez años más tarde fueron todos de cabeza al contenedor, sin contemplaciones. No, la yugoslava debe andar aún por ahí. En cualquier caso, el papá noel de cero sesenta ha visto el cielo abierto al verme entrar en el chino. Que estaba hasta las pelotas de decorar puertas y ventanas, repartir caramelos a niños groseros y colocarse la barba y la barriga con disimulo. Ya, le dije. Yo pensaba colgarte del árbol y electrocutarte con las luces musicales del demonio, en plan día de la bestia. Me parece una buena opción, respondió. Y lo hice.



























«Conjuro contra el espíritu maligno», 2008




























«Conjuro contra el espíritu maligno», 2008. Detalle.





Debemos desarrollar una actitud de no-resistencia al mundo;
Lo negativo es negativo,
Lo positivo es positivo,
Las cosas son.
Las cosas aparecen, se transforman,
Y luego cesan simplemente de existir;
El mundo exterior, en cierto modo, viene dado.

(…)

M. Houellebecq, «Supervivencia».
Ed. Acuarela.


martes, 28 de octubre de 2008

Woman rising from sitting on the ground








Mujer (que vivía contenta y feliz sin más preocupación que hacer la cama antes de las tres y cuarto de la tarde) levantándose del suelo (para ir a predicar el decreto a domicilio a cambio de un sueldo que cobrará un día incierto). O “se acabó lo bueno: trajeada y en el dique seco, 2008”.




Nota obscuratoria:

He dejado de sólo decir una cosa para otrosí decir otras. No podía andar toda la vida como darwin me trajo al mundo –ceniza- bajando una escalera a fogonazos de 1/2000. Ahora, a todo color y sin patada en la puerta, el decreto 11/2008.

martes, 23 de septiembre de 2008

Existentialist Ameba

Desde que hablé del misticismo inmobiliario han pasado cosas. He dejado la «contemplación full-time» por la «ortopedia urbanística freelance», una nueva rama muy cotizada. Cuento con la ayuda de una ameba, eso sí. Abajo, precioso vídeo con final feliz –al menos para mí-.

sábado, 30 de agosto de 2008

Misticismo imobiliario





«El simple acto de girar una rueda con una oración libera las fuerzas benéficas del mantra», 2008



Nuevo recorrido místico-inmobiliario: la victoria, compás de la victoria, cristo de la epidemia, fuente olletas. No hay semáforo, farola, poste o señal de tráfico que no invite al recogimiento.

jueves, 14 de agosto de 2008

«Algo», instrucciones de uso



He aquí unas instrucciones de uso. He comprado lo que no está, -no es «la vida»-. ¿Qué es? La pista sobre el sentido común me parece fundamental. He borrado alguna palabra que estaba de más. (Creo que haciendo click en la imagen se amplia).

Estos suecos...

Martin, como sé que dominas el chino, la solución te la doy en japonés.




viernes, 1 de agosto de 2008

Mi vida interior: apocalipsis

He estado por ahí. Creo que sin cinismo alguno puedo decir que he estado de vacaciones, lo que viene a ser la vida que llevo, pero sin hacer la cama ni el desayuno por la mañana. Los amigos bromeaban con la posibilidad de que en estos días de relax me viniese con descendencia encargada. Cuarto y mitad. Para llevar. No sé por qué razón se supone que uno folla más salvajemente por estar fuera, de verdad que me paro a pensar y no comprendo qué se me escapa. En cualquier caso, debo decir que de tanta playa finalmente me he traído vida: vida en mi oído derecho. Sí, ya sé que no es lo que todo el mundo esperaba, que lo suyo era engendrar algo que pudiera salir con una diminuta túnica en la pollinica los domingos de ramos, pero he hecho lo que he podido. No desprecie, vida en el oído, oiga. Llevaba cuatro días esperando que se pasara ese dolor continuo, y nada. Yo, que soy de pastilla fácil, me he pasado por el forro la costosa campaña de sanidad «no te automediques con antibióticos». Glup. Uno. Glup. Dos. A las tres horas, el mismo dolor de oídos y una divertidísima reacción alérgica a glup-uno o glup-dos -no se sabe-. Hoy he comenzado con la medicación oficial, la que me recetó una gorda con pinta de limpiadora que me atendió anoche en urgencias. Siete días tengo para matarlo. Realizo ataques cada ocho horas con antibióticos y antiinflamatorios. Me da cosa, porque es un poco mío –y del mar, y del mar-. Yo me quedo calladita y me tapo con la mano el oído por si me quiere decir algo, que no lo mate o, no sé, que mate al presidente de la comunidad. Algo, ¿no? Por ahora, ni pío.


Mecanismo de acción de las enzimas B- lactamasas para hidrolizar los antibióticos betalactámicos. O «mi vida interior: apocalipsis», 2008.






miércoles, 16 de julio de 2008

Donde comen dos...



Sr. con partícula no elemental en el zapato dijo:
(Giro de dos vueltas de llave en una cerradura)
Chiqui, ya estoy en casa. ¿Qué hay de comer?

Esposa del sr. con partícula no elemental dijo:
(Desde la cocina)
Puchero. Lávate las manos y te quitas las partículas radioactivas, ¿estamos?

Sr. con partícula no elemental en el zapato pensó pero no dijo:
Otra vez carne cocida…

Isótopo inestable y excitado dijo:
Si hay puchero yo me quedo.

Voluntaria dispuesta a encadenarse a cualquier reja dijo:
(Ding-dong)
Greenpeace llama a su puerta. ¿No tendrá en casa a un señor inestable y excitado? Le informo que puede ser radioactivo.

Esposa del sr. con partícula no elemental dijo:
Pues sí. Pase.




Ilustración de la escena: esposa cocinando (n), marido con partícula en el zapato (+), isótopo que se queda a comer (n2) y jovencita de greenpeace (+2). Junto a ellos, cuatro prohibiciones no tenidas en cuenta.




Narrador omnisciente dijo:
La voluntaria dispuesta a encadenarse sin más a cualquier reja se enamoró del isótopo invitado a comer puchero. Elementalmente, tuvieron dos particulares hijos que crecieron sanos y felices. El mayor es portavoz de la Asociación nuclear Ascó Vandellòs. El pequeño se dedica a la agricultura de secano. En navidades se reúne toda la familia y hacen el amigo invisible.


-Crédito(s)-


No doy. No.

---

Está visto que no puedo leer el periódico.

viernes, 11 de julio de 2008

(v)idas cruzadas

martes, 24 de junio de 2008

Hace justo

1 año
escribía sobre cavafis,

75 años
de su muerte,

100 años
de días de 1908.

Otra vez.






DÍAS DE 1908 (1932)

Aquel año estaba sin trabajo;
y malvivía del juego de las cartas,
de los dados y los préstamos.

En una papelería le habían ofrecido
un empleo de tres libras al mes.
Pero lo rechazó. No era un sueldo para él,
joven bien educado y con veinticinco años.

Apenas si ganaba dos o tres chelines diarios.
De los naipes y los dados, ¿qué podía obtener
un muchacho como él, en cafés de mala muerte,
así jugara con astucia o eligiera los más tontos?
Y aun cuando mucho prestara, rara vez tenía un talero.

Con frecuencia iba a la playa. Su traje era siempre el mismo
uno color de canela, ya muy descolorido.

¡Oh días del verano de mil novecientos ocho!
de vuestro recuerdo, por obra del arte,
se ha borrado aquel traje.
Ahora lo evoco mientras se lo quitaba
y lo arrojaba lejos junto a su pobre ropa interior.
Y quedaba desnudo, íntegramente bello.
Sus cabellos revueltos,
Sus glúteos y brazos y piernas doradas por el sol
en aquellas mañanas de baños en la playa.

---



El Centro Cultural Generación del 27 rinde homenaje a la figura del poeta griego Constantino Cavafis (1863-1933), con una rueda de lectura de su obra. Coordinado por Vicente Fernández. Centro Cultural Provincial. Calle Ollerías, 34.

lunes, 9 de junio de 2008

Urbanismo sostenible: fórmula

Plan Parcial S I-1


+ 3 rastrillos de madera

+ ISO 14.000=

= 294.225m2 zen

Que digo yo que, en un momento dado, si no me da tiempo a presentar una cosa más digna, entrego esto y va que arde.

sábado, 7 de junio de 2008

Munch, Hulk y Giorno -estados de ánimo-

Estoy más cabreada que una mona con el proyecto fin de máster. Pensaba colgar el grito de munch, pero me parecía poco.




Pensé en el increíble hulk, y seguía pareciéndome poco.



Pensé después en Giorno. Empecé a ver una pequeña aproximación.


Nada triunfa como el exceso

(...)


Soy el hombre al que llaman Muerte Súbita y también
Desolación General.
Fui engendrado por un huracán,
y maldecido por un terremoto;
Soy mediohermano del cólera,
y estoy estrechamente vinculado a la viruela por línea
materna.

Soy el hombre con el corazón petrificado y los intestinos
de hierro.
Diecinueve lagartos y un barril de whisky
son mi desayuno cuando estoy sano;
Una fanega de serpientes de cascabel y un cuerpo muerto
si es que me estoy reponiendo.
Me rasco la cabeza con relámpagos,
y bailo el tango con un huracán de grado cinco,
aspirando incontables casas rodantes.
Parto rocas eternas con mi mirada,
y exprimo al trueno cuando hablo.
¡Yú-juu!

Retrocedan y denme el espacio que corresponde a mi
poder.
La sangre es mi bebida natural,
y los lamentos de los moribundos son música para mis
oídos.

(...)





Así están las cosas. Más o menos.



martes, 27 de mayo de 2008

¿Cómo dice...?




No necesito conectarme al messenger o al google-talk para iniciar una comunicación con feedback. Mi portátil me habla. Nos conocemos ya, hemos intimado bastante. Sabemos qué nos vamos a decir el uno al otro con solo mirarnos a los ojos-pantalla. Pulso “espacio”, por ejemplo, nada más arrancar y sé que me dirá que “hay una versión actualizada del pecesuit disponible ya para su descarga” y que “haga clic en el icono en forma de globo para descargarlo”. Él ya sabe que le voy a decir que paso en moto, que no sé qué es pecesuit y hasta ahora vivo bien sin eso, pero por si cambio de opinión, prueba a consultarme todos los días, como cualquier pareja convencional que espera tu momento débil.

Después de este saludo mañanero, paso al word. Aquí tengo la sísifo-historia. Afortunadamente desapareció el clip que saltaba alrededor de mi documento y que siempre pensaba que tenía intención de escribir una carta cuando empezaba unas alegaciones o un recurso. Ahora lo que tengo es una pantalla de advertencia perenne que viene a decir que estoy usando un office que no es original. Ya. ¿Y qué hacemos? No tengo intención de comprar un programa original, así que déjame y ábrete en plan pirata o como te dé la gana, digo. Pero el muy puto sólo me da dos opciones, a saber: a) obtener más información sobre el software original -paso-, o b) decirle que me lo recuerde más tarde. Vale, más tarde. Pero cuando ya estoy metida en faena, concentrada, con el hilo cogido, word considera que ya ha llegado “más tarde”. (No, no aparece la opción “no volver a mostrar esta recomendación”). Es un tormento chino muy estudiado, como se puede ver. Yo he sucumbido y le he pedido al maridoquenotengo que haga el favor de comprarme lo que sea para que microsoft deje de tratarme como a una vulgar usurpadora de los derechos de Bill Gates, pero me dice que va contra sus principios rendirse ante el sistema, así que aquí estoy, pidiendo una y otra vez que me recuerden algo que inexorablemente no puedo olvidar: mi word es falso.

Esta mañana ha sido nero-burning-rom quien ha querido decirme algo, pero ya con un tono amenazante y serio. Pretendía grabar un cedé de Satie hasta arriba cuando apareció un pantallazo gris en los siguientes términos: “Esta compilación contiene demasiados datos, no caben en el disco según su capacidad normal”. Vaya por Dios. “¿Desea intentar la grabación de tamaño extra bajo su responsabilidad? Pueden producirse errores de lectura al final del disco o incluso dañar el grabador”. Pero bueno, ¿bajo "mi" responsabilidad? ¿Todo lo que ha hecho el portátil hasta ahora era bajo "su" responsabilidad? ¿Y qué es eso de que lo mismo se producen errores de lectura o incluso daños en el grabador?, ¿una amenaza? Ni hablar. Hasta aquí hemos llegado. Temo encontrarme en la próxima advertencia la teoría de los elementos negativos del tipo o doctrina sobre las eximentes completas e incompletas. Por Huxley santo, ¿acabaré por necesitar la tutela de un abogado para vivir en este mundo tecnológico?

domingo, 4 de mayo de 2008

Los Pajares: una familia tragicómica

No voy a contar nada que no se sepa. Si ayer fue maricielo knocking on A3's door, hoy tenemos al hermano en telecinco. Aún nos queda por ver a chonchi-conchi y a la hermana discreta, eva, fruto de un polvo, que diría pajares. Respiremos tranquilos, que por fin tenemos nuestro britney spears para copar las noticias más vistas de todos los periódicos digitales, con las mismas inquietudes y vicios que la rubia tóxica. Dicho esto, enlazo con una pedazo de recomendación muy al caso: Fun Home, una familia tragicómica, de Alison Bechdel. (Ed. Mondadori). ¿Qué es esto?, ¿un cómic?, ¿una novela? Una novela gráfica muy entretenida que merece la pena leer YA. No destripo...



Hago un puedosaludar especial a las rotulistas que no cesan, que me estarán viendo.


viernes, 2 de mayo de 2008

Me flipa...

miércoles, 30 de abril de 2008

Colesterol y flores

Colesterol y flores, la extraña alianza, 2008.


Obra expuesta hasta el 4 de mayo en continente rosaleda.
C/ Simón Bolivar s/n, Málaga
Abierto todos los días, de 10:00 a 22:00


Cuando no concilio el sueño recurro a viverosguzmán un rato: hortensias, enredaderas… La verdad es que no siempre resulta efectivo, pero para eso tengo el plan be: leer un pestiño. Si no resulta, sólo me queda entonces el plan ce, que consiste en un pequeño homenaje a carmina, con receta siempre, aclaro.

El nuevo hermanamiento de compañías, sin tener ni una acción, me quita el sueño; insomne, saltaré rápidamente del vivero al burger, con sus simulacros de patatas fritas en aceite sospechoso. ¿Estará detrás de todo esto laboratoriospfizer?

martes, 22 de abril de 2008

Readymade en el país. La i

Los pies sobre la mesa. El país trae el cuento hecho. No hay que calentarlo. Sírvanse.

Lo de arriba, una idadepelota de una servidora. A Barraquer quien no lea la línea.

lunes, 17 de marzo de 2008

Mimetismo vecinal


La Humildad no me dejaba llegar a mi casa anoche, tras rodeos varios llegué y me encontré en mitad de la calle esto:



Es una formal invitación al arte. Diez contenedores nuevecitos en fila frente a mi portal. Me bajé del coche e hice una primera foto con el móvil, pero no se podía apreciar la grandeza, así que aproveché mis obligaciones domésticas para “echar el reportaje”, que diría la Gran Beni, -desaparecida con el buzón a día de hoy-. Hace precisamente un par de días leía en el Sur que habían sido detenidos tres alemanes por quemar un contenedor en calle Fernán Núñez y grabarlo con el móvil. Véase. Debo confesar que me sorprendió la rapidez con la que el Neopóvera ha cruzado Europa, pero ya sabemos que en un click de ratón te pones en Sydney, Honolulu o Carratraca, así que no es tan raro encontrar a seguidores de Celant por ahí dispuestos a visitarnos y reivindicar el arte. Lo que resulta increíble es el interés que se han tomado por reprimir este movimiento cultural. La policía nacional y la local movilizadas:


La gravedad del problema ha llevado a la Policía Nacional y a la Local a movilizar por las noches media docena de vehículos camuflados para vigilar las zonas más castigadas por los vándalos. Se ha logrado identificar a sospechosos, pero sin llegar a sorprenderlos in fraganti. Son hombres y mujeres que pasan por vecinos del barrio pero que, en realidad, son policías. Y además con sus cinco sentidos puestos en sorprender al autor o autores de la quema indiscriminada de vehículos y contenedores. El despliegue lo componen fundamentalmente vehículos 'K' (camuflados) con agentes de paisano, que cuentan con el necesario factor sorpresa para cazar in fraganti a pirómanos y vándalos. Los fines de semana, el dispositivo llega a reunir media docena de unidades con unos doce funcionarios de ambos Cuerpos, que vigilan las zonas más conflictivas de la ciudad.


Seis coches “K” y doce hombres y mujeres haciéndose pasar por vecinos del barrio con sus cinco sentidos puestos, dice la noticia. ¿Disfrazados de vecinos del barrio? Qué tarea disfrazarse de vecino de Huelin una noche, de la Cruz Verde otra, cuidando los pequeños detalles, me imagino. Qué sofisticación. Esto va en serio, hay que estar atentos. Vigilan.

lunes, 10 de marzo de 2008

Ese tonito...



Se acabó el frío polar. Las portadas de los periódicos digitales vienen con tablitas excel y gráficos, quitando espacio a las noticias mágicas. Me aburro. Tengo puesto RNE clásica y, como una imbécil, cada vez que el locutor interrumpe para decir qué hemos escuchado doy un repullo porque, aunque cueste creerlo, no me lo espero.

Me voy a marujerar a la carnicería. Pretendo hacer un tajin de pollo con limón confitado en el chisme de barro moruno, con toda la pesca. De verdad, cómo me joden las redacciones que
le dan a las recetas. Están escritas en un plan redicho inaguantable. Ésta, en particular, comienza con un se lleva al fuego una cazuela con aceite y se pochan el ajo y la cebolla picados. ¿Se lleva al fuego?, ¿se pochan? ¡Te quieres ir! Yo no llevo al fuego ni pocho nada, directamente frío un poco lo que sea y punto. Una vez dorados, dice, se sella el pollo. No puedo. Mira, me supera que me hablen en este tonito los del recetario cocinas del mundo. Lo leo una vez, me quedo con la idea y lo cierro. Que sea loquediosquiera.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Frío polar en la Málaga popular

Un frente polar en Málaga. Me extraña, porque de ser cierto ya habrían puesto algo en el cespedcillo del Marqués de Larios, una gran bola de nieve, un muñeco fallero de Eolo o cualquier otra cosa, eso sí, custodiado por un policía local. Toda actividad reseñable de la ciudad se adivina en esa glorieta cuyo giro sólo está autorizado a los taxis. Voy a decirlo: yo creo que este frío no es del polopolo, que lo mismo viene de Rusia, Finlandia o las mismísimas Alpujarras y ya por eso no me hace la misma ilusión. He estado tratando de enterarme de este asunto -sin éxito- mirando en google y he encontrado cosas increíbles que no comprendo. Por ejemplo la siguiente imagen.



Explica el fenómeno meteorológico, pero a mí me parece que también puede explicar cómo actúa el peróxido de benzoilo sobre el acné juvenil o una crema anticelulítica sobre unas cachasanaranjadas. El hemoal tiene un dibujillo ilustrativo igualito, sí, y creo que el kaliaoxiaction, en este caso para que veamos cómo los principios activos atraviesan tejidos roñosos metiéndolos en luz. Los libros de historia también incluyen estos cuadritos para explicar las invasiones de unos a otros, el imperio romano o el turco, flechita. Austria y Hungría, avance de tropas. Flechitas. Muertos y vencidos.



Leopoldo María Panero, porque también hace frío esta noche en Budapest.

La contraseña era “Hace frío, esta noche, en Budapest”. Habían de encontrarse en el puente, a la una de la madrugada. Los ojos de Y. se hundían en la noche. Nevaba furiosamente. Se dieron la mano, habían esperado mucho tiempo para ese día. Sin embargo, de pronto el viento disolvió la niebla, y un sol ardiente cayó en la ciudad. No pudo pronunciar las palabras clave. Z. disparó seis veces, hasta que el cuerpo de Y., al caer al río, dejó un rastro de sangre sobre la nieve fresca.

Así se fundó Carnaby Street.




jueves, 14 de febrero de 2008

Pan y sexo


Lidl sacó el jueves pasado una oferta por lo visto increíble: máquina de pan bifinett, 44€. El miércoles por la noche me llamaron para que entre mis actividades matutinas incluyera la compra de tres chismespanaderos. Obediente, sin otra cosa mejor que hacer y convencida de que me encontraba ante una ocasión única e irrepetible, me planté en el Lidl de Fuente Olletas a las nueve. Perfeccioné la compra y a casa. Tras un frío recibimiento en nuestro hogarfamiliar, lo puse sobre la encimera frente a la poética thermomix. Desde su llegada me he podido dar cuenta de que los sonidos que ahora emiten se me antojan lascivos y voluptuosos. La señal que indica el final del programa varoma tiene una cadencia particular. No sé… El inicio del horneado, por su parte, viene acompañado de un deje en el que se adivina una descarada insinuación, un cruce de piernas. Se atraen irremediablemente. Sí, sé que se trata de una relación lesbicorobótica, pero al cabo hay ternura -una hace yemas del tajo y la otra pan- así que no seré yo quien venga a meterse en este inesperado affaire.

Otro día, la escotilla de la bifinett: ventana a otros mundos.

martes, 12 de febrero de 2008

Fórmula de la idiotez: aproximación

Sin andar, ando con el pie en alto. Llevo la tarde calculando aprovechamientos urbanísticos y flipando con las múltiples visitas que Fray Leopoldo me ha reportado. Un compañero me ha llamado al móvil un par de veces para preguntarme qué significa “intermunicipal” y “remisión”. Más tarde mis padres me han hecho una visita y me han informado –sorprendidos de mi ignorancia- de que el muchachito que acompañaba a Tamaralamala ahora se llama Nova.

Dejo un vídeo que me hace no pensar.



La tontería se abre a todo: al hacer de cualquier cosa un objeto de atención y de posible compromiso, suministra una ocupación en la vida (ocupación cuya experiencia embriagadora realizan Bouvard y Pécuchet). (...) La tontería es una vocación, mejor aún, un sacerdocio, con sus ídolos, sus párrocos, sus fieles. Quizá sea aventurado conjeturar que la tontería se caracteriza más bien por la ilusión de poder alcanzar un fin que por la falta de inteligencia de los medios empleados para lograr este fin. La tontería de Bouvard y Pécuchet no consiste en no comprender, por ejemplo, la química, sino en aprenderla: es decir, en considerar que esta proeza constituye por sí misma un objetivo que podía colmarlos.

Clément Rosset, Nota breve sobre la tontería.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Arco y la plastilina: problemas irresolubles



Este youtubazo es lo que me rondaba por la cabeza esta tarde cuando trataba de reservar habitación de hotel para ir a Arco la semana próxima. He topado con una esanoeslaplastilina y me ha pillado con tiempo y ganas de retos, pero no voy a aburrir al personal ni me voy a encabronar yo sola recordándolo. Ha ganado ella, pero mañana se tendrá que levantar temprano para seguir atendiendo una puta centralita de nueve a ocho, ininterrumpidamente. Yo creo que me iré a nadar.

viernes, 1 de febrero de 2008

Sacando de quicio a Nicanor Parra


He aquí las que eran mis gafasdeverdemirar. Pese a lo que parece, esta obra no es del efecto microondas sino más bien del efecto tostador y mi despiste. Sabrán valorarla como es debido, me consta. Lo he colgado frente al televisor, para que pueda seguir supervivientes y ver los partidos del proevolutionsoccer que se disputan en casa.

La mujer imposible,
La mujer de dos metros de estatura,
La señora de mármol de Carrara
Que no fuma ni bebe,
La mujer que no quiere desnudarse
Por temor a quedar embarazada,
La vestal intocable
Que no quiere ser madre de familia,
La mujer que respira por la boca,
La mujer que camina
Virgen hacia la cámara nupcial
Pero que reacciona como hombre,
La que se desnudó por simpatía
(Porque le encanta la música clásica),
La pelirroja que se fue de bruces,
La que sólo se entrega por amor,
La doncella que mira con un ojo,
La que sólo se deja poseer
En el diván, al borde del abismo,
La que odia los órganos sexuales,
La que sólo se une con su perro,
La mujer que se hace la dormida
(El marido la alumbra con un fósforo),
La mujer que se entrega porque sí,
Porque la soledad, porque el olvido...
La que llegó doncella a la vejez,
La profesora miope,
La secretaria de gafas oscuras,
La señora pálida de lentes
(Ella no quiere nada con el falo),
Todas estas walkirias,
Todas estas matronas respetables
Con sus labios mayores y menores
Terminarán sacándome de quicio.


Nicanor Parra

lunes, 28 de enero de 2008

Reuniones varias en la ciudad



Si aún no estás metido en ninguna peña, asociación de vecinos, oenegé, alcohólicos anónimos, taller literario, panda de verdiales, partido político, hermandad rociera o similar, tranquilidad. Ha llegado la Mesa Ciudadana para el Clima. ¿Por qué no? Es un puro acto de fe y vanguardismo. Además, la subvención la tienen ya pedida. ¿Qué más queremos?


No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que nadie sienta rubor de mi pereza
y los suspiros me entusiasmen tanto como los hurras
y pueda escupir con inocencia y alegría
no ya en el retrato sino en un señor
no puede ser que cada azotea con antenas
encuentre al fin su rayo justiciero y puntual
y los suicidas miren el abismo y se arrojen
como desde un recuerdo a una piscina.


Mario Benedetti, Noción de Patria.




Me voy a nadar.

martes, 22 de enero de 2008

Seguir un buzón

Leo el periódico al revés, de atrás para delante, no con las letras boca arriba, claro. Salto deportes e internacional por sistema, de reojo las esquelas y me detengo en las noticias locales, los artículos de opinión y las fotodenuncias. Creo que esta última sección está minusvalorada: he podido encontrar grandes fotos y memorables comentarios al pie. Recuerdo especialmente una de este pasado verano en la que un lector se quejaba de que había abandonado un traje de gitana de niña pequeña en la calzada que impedía aparcar(!). Palabra de honor. La foto, por supuesto, era espectacular, lástima no conservar el recorte.
Sur Digital, consciente de las posibilidades y del futuro de la sección, ha creado un espacio, Objetivo Málaga, donde todos los malagueños pueden subir sus fotos, votar las mejores y hacer observaciones. Entre los aficionados hay alguien que lleva siguiendo un buzón desde este verano. No soporta su abandono, es algo superior, y desde el mes de agosto está fotografiándolo. A continuación fotos y comentarios del autor, cronológicamente.





20 de Septiembre de 2007
Título: Ha pasado más de un mes.
El buzón de correspondencia si se puede llamar así. Únicamente ha cambiado en ese puntito negro que le han colocado en su parte superior. ¿Cuesta tanto poner uno nuevo o simplemente tirar ÉSTE?

Y advierte: ”Os puedo decir que cada primeros de mes yo estaré haciendo la misma foto en el mismo lugar hasta el día que Pongan guapa a nuestra FAROLA”.







20 de Septiembre de 2007
Título: Ha pasado más de un mes.
¿No sentís vergüenza?
Yo sí.





17 de octubre de 2007
Título: Ya pasarón dos meses y continúa igual.
El buzón el mes pasado tenía un circulo negro y éste no.
Continúan sin retirar el BUZÓN y sin poner ninguno nuevo.


9 de noviembre de 2007, escribe:

Título:
A La Farola de Málaga ¿Quién la quiere?
Desde Agosto mes a mes hago las mismas fotos. Puerta principal de la Farola, donde el buzón de correos está de pena y no lo quitan, la puerta nadie le da una mano de barniz. Abandono total.


Septiembre, octubre, noviembre, y ha cumplido religiosamente con el deber que se impuso. En diciembre se ve que estuvo más liado y no pudo acudir a su cita, pero en enero…


13 de enero de 2008
Título: La Farola de Málaga
Lamentable estado del Buzón de Correspondencia. Si no quieren poner uno nuevo, vale… Pero quita éste. O no tengo razón.



¿Qué es peor, seguir un buzón, seguir al que sigue un buzón o seguir a la que sigue al que sigue un buzón?







Qué miran ociosos.
No soy el primero
ni el último que salta
desde un séptimo piso.



Nicanor Parra

martes, 15 de enero de 2008

El cinematógrafo. Catorce rombos.

La cabecera de esta página muestra una secuencia fotográfica en la que se descompone el movimiento de una joven que baja unas escaleras. Estaba convencida de que era de Duchamp, pero no, se trata en realidad de una obra de Eadweard Muybridge. Mil ochocientos ochenta y tantos. Sabemos que después se inventó el cine exin y un poco más tarde las webcams, todo en tres sencillos pasos. ¿Y los catorce rombos? ¿Por hablar de una serie de clichés con desnudos ya advierte esta remilgada de contenidos no aptos para todos los públicos? ¿Qué tipo de mojigata escribe en este blog?, se preguntarán. Resulta que entre mis nuevas distracciones está la visita a una página en la que puedo contemplar en directo la intimidad y las habilidades de cuarenta personas. Me sorprendo ahora con una curiosidad enfermiza mirando sin pestañear el cutrerío y la sordidez ajena, yo, la misma que montó un pollo del quince en un hotel de Madrid porque tenían sintonizados canales porno en el intervalo que va desde tve-1 a telecinco y no había forma de zapear sin ver a una rubia con manicura francesa mostrando sus dotes amatorias. A continuación, sin más, el desglose de imágenes de un señor aficionado a teletienda homenajeando a Muybridge.




domingo, 13 de enero de 2008

La baja de un vehículo: cuestiones prácticas


No hice trizas el certificado de destrucción. A veces controlo mis impulsos. La finalidad era dar de baja el coche, pero si alguien de paso tiene interés en saber qué siente Ana Obregón cuando entra o sale de un restaurante le digo que lo tiene al alcance de su mano. Tan sólo hay que aproximarse a eso de las doce de la mañana a la puerta de la jefatura de tráfico. No hace falta entrar. En plena calle de repente cuatro desconocidos te asaltarán con una batería de preguntas: ¿Necesita un certificado médico? ¿Le gestiono la baja del coche? Todo mientras otros te reparten unos papeles que vas cogiendo por si acaso y que no son más que las mismas preguntas que te están haciendo, pero por escrito. Todo muy coordinado, las cosas como son. Una vez dentro, varias colas. Es preciso hacer una primera cola, motor primero, para que te den un número cifrado que te permitirá hacer la “verdadera cola”. Tardé en darme cuenta. Ya sólo queda esperar una hora y tres cuartos para saber si has perdido la mañana. V513. Ipod. Play. Camarón pega un tiro al aire. Afortunadamente hay donde sentarse y hay lectura: un veinteminutos del día sobre el que han podido pasar mínimo veinte culos antes. V485 15<-. Destaco el artículo "cómo conservar la placa vitrocerámica". Entre sartenes, dice, siempre se derraman líquidos y se puede arañar el cristal. Qué gran verdad. C173 07->. Entiendo que los dos últimos numerillos indican el mostrador, pero no acabo de comprender la señal que lo acompaña. Media hora después averiguo -sin preguntar- que te están dando pistas, derecha o izquierda. You don´t have to put on the red light, those days are over… C178 14<-. Una vez volteado el periodiquillo decido leer el de la señora que tengo sentada delante: “Ana Rosa Quintana también fue becaria y se acuerda”, reza Metro. Sí, yo lo recuerdo también, pienso. V513 15<-. Informo de mis siniestras y artísticas intenciones. Muestro mis undostrescuatrocinco papelesjustlikethat. Grapa todo, teclea y me da una cuartilla que saca por la impresora y después sella. Me felicita: Ha dado de baja el coche.

viernes, 11 de enero de 2008

La inestabilidad de Jeans


Oda al átomo de carbono

La inestabilidad de Jeans
causa el colapso de nubes de gas interestelares
y la subsecuente formación de una estrella.

La misma ocurre
cuando la presión interna en la nube
no es lo suficientemente alta
como para evitar que se produzca
un colapso gravitacional
de una región que contiene materia.

Para que exista estabilidad,
la nube debe estar en equilibrio hidrostático.

El equilibrio
es estable
si las perturbaciones menores son amortiguadas
e inestable
si son amplificadas.

En general,
la nube es inestable si
o bien es muy masiva a una dada temperatura
o muy fría para una dada masa
para que la gravedad
pueda compensar la presión del gas.



James Hopwood Jeans, colapsado gravitacionalmente.

jueves, 10 de enero de 2008

La baja de un vehículo: cuestiones ontológicas

Aún no he ido al colegio a recoger mi agenda, si es que queda alguna. Se paga un huevo en cuotas y lo único que tengo claro es que te dan una agenda a principios de año. Me parece que por lo pronto puedo llevar los acontecimientos con lo que tengo sobre los hombros y los papelillos que llevo arrugados en los bolsillos o el monedero. Mañana jueves tengo un día apasionante: acudir a la Administración con undostrescuatrocinco papelesjustlikethat. Buffalo Bill no ha muerto. Haré una cola del quince con la incertidumbre a cuestas… -copia del DNI, copia del certificado de destrucción… ¿No falta nada?-. ¿Qué pasa si destruyo el certificado de destrucción? ¿Se materializa lo destruido? ¿Se crearía una ficción? Reprimiré el impulso.


darling (for only Nobody knows
where truth grows why
birds fly and
specially who the moon is.

e.e.cummings